domingo, 19 de febrero de 2017

Las Orejas de Carnaval en Tierra de Campos

Las Orejas de Carnaval en Tierra de Campos

Por Francisco Rubio Pérez - Copyright 
Publicado en El Agora de Villanueva del Campo, Copyright

Es sabido, que cada época del año tiene sus peculiaridades y entre ellas, estarían la ropa que llevamos o el tipo de comida que degustamos. Aunque también eso va por regiones y por las necesidades energéticas de cada población. 

Los andaluces dicen combatir el calor veraniego con un gazpacho fresco, que no deja de ser una mezcla triturada de los productos que hay en su huerta y los valencianos llaman Paella a lo que en otras zonas denominamos un "arroz con tropezones". Por su parte, son muchos los ingredientes que se combinan en otras zonas para mantener el cuerpo en funcionamiento, sobre todo en esta época invernal y en este articulo vamos a hablar de uno de ellos. 

No contamos nada nuevo cuando decimos que en nuestra comarca de Tierra de Campos, lo más abundante en la despensa siempre fueron los cereales y las diferentes partes del cerdo perfectamente sazonadas y que acabarán llamándose chorizos, salchichones, coscarones, torreznos, lomos adobados, jamones,…. etc, así como lo que sale de la leche de una oveja cuando la dejamos secar, a la leche claro, no a la oveja. Y lo que en tiempos fue abundante y ahora ya casi no, el zumo de la uva cuando se la deja fermentar, llamado vino. 

Pero hay un producto muy peculiar en algunas localidades de Tierra de Campos que compartimos con otras zonas del noroeste peninsular, sobre todo con Galicia y no es otra que la elaboración de pequeños manjares para épocas donde el frío y la alegría han de combinarse. Nos referimos a las famosas “Orejas de Carnaval”. Una fiesta y una tradición que no esta vinculada a ningún santo cristiano, lo que nos daría una pista muy importante de que su origen es muy anterior a la imposición del cristianismo y que ha permanecido y ha sido respetada en la comarca por siglos.  


Puede que haya alguien en este santo mundo que no las haya catado, pero a los demás mortales que las han visto y probado, no hará falta explicarle por que se llaman “Orejas” y por que el "Carnaval" es su momento idóneo para elaborarlas y comerlas. Al igual que ocurre con el turrón, no se pueden dejar pasar de fecha, porqué no nos saben igual. Las razones por las que estas Orejas están vinculadas al carnaval, nos pueden ser desconocidas, como tantas otras tradiciones, pero haciendo una pequeña reflexión sobre el tema, quizás  lleguemos a algunas conclusiones.

Por un lado, su alto aporte energético las hace más necesarias que nunca en ese mes de febrero, donde el frío invernal parece no acabar nunca. Su color dorado es un deleite para la vista y nos evoca la calidez de un sol que echamos de menos y al que nos gustaría comernos ... Por último, su dulce paladar las hace idóneas para celebrar la llegada del “Entroido”, como llaman los gallegos a ese momento estacional en el que el frío empieza a remitir. 

Tras unos días de dispensa carnal o “Carnaval”, en los que tradicionalmente se consumían los restos más perentorios de la matanza, antes de que estos se estropease con los calores primaverales, comienza el periodo de los “cuarenta días” de limpieza del cuerpo, mediante el ayuno carnal, más conocido como la Cuaresma. Una tradición que estaría vinculada a épocas remotas, donde los ciclos de la naturaleza debían ser respetados, en aras de la pura supervivencia.    

Receta de las Orejas de Carnaval en Tierra de Campos

Pero volviendo a la parte mas pragmática del tema, los ingredientes principales de este tradicional dulce no son otros que los que puede haber en cualquier casa de Tierra de Campos. Casi todos, productos de la propia tierra, tales como harina, huevos, manteca, azúcar o miel ... aderezados con una buena dosis de alegría y buen humor, para hacerlas en familia. Y si además es al calor de la lumbre, el sabor que se albergará en nuestra memoria puede ser inolvidable.

Aunque algunos años la Semana Santa cae para cuando el viento ya da la vuelta, allá por el mes de abril, es en el frío mes de febrero, cuando apetece elaborar y jartarse de comer Orejas. Y como quizás habrá quien haya olvidado o perdido la receta, vamos a contar una de por aquí, con resultados más que satisfactorios. En cualquiera de los casos, se admiten sugerencias o aportaciones para mejorarlas o darles un toque peculiar. .   

Ingredientes:
6 huevos (a ser posible de gallina casera)
1 taza de manteca (también del cerdo casero) o de aceite de oliva o mantequilla.
1 taza de agua caliente
Anís (½ taza)
Zumo de limón (o esencia de limón)
Harina de trigo (la necesaria, aprox. 1 kg)
Azúcar (la necesaria, aprox ½ kilo)
Aceite para freír (aprox 1 litro)

Utensilios:
1 bol o fuente mediana para batir los huevos y mezclar
1 taza para medir ingredientes.
1 rodillo de amasar (también sirve una botella)
1 tenedor para batir
1 sartén amplia y profunda para freír
1 pinzas para recoger las orejas de la sartén

Instrucciones

1.- Verter los huevos en el bol y batirlos

2.- Echar una taza de aceite de oliva (o mantequilla o manteca), una taza de agua caliente y el zumo de limón sobre los huevos batidos y remover hasta conseguir una mezcla homogénea.

3.- Ir echando harina sobre la mezcla anterior, dándole vueltas hasta conseguir una masa seca y manejable que no se caiga del bol al darle la vuelta.

4.- Verter la masa lograda sobre la mesa y comenzar a amasarla con las manos hasta que la harina deje de ser visible, quedando la masa de un color amarillento pálido. Esta es la operación mas laboriosa  y entretenida.

5.- Coger pequeños trozos de masa y con el rodillo extenderlos hasta conseguir una olea de un palmo de larga y lo más fina posible.

6.- Poner a calentar aceite en la sartén.

7.- Extender con cuidado las orejas sobre el aceite muy caliente de la sartén y freírlas, dándoles rápidamente la vuelta para que no se quemen.



8.- Sacar las orejas y ponerlas en una bandeja para que escurran el aceite, espolvoreando abundante azúcar sobre las orejas aun calientes para que esta quede adherida a su superficie. Se podría sustituir el azúcar por miel y obtendríamos las famosas "miel sobre ojuelas". 

9.- Repetir la operación hasta concluir toda la masa.

10.- Probar las orejas y poner gesto de satisfacción por lo buenas que están y la labor bien hecha.

11.- Debatir con el resto de cocinillas sobre los ingredientes y las mezclas a emplear para el año que viene.


Resto de información:
Tiempo empleado, aprox 90 minutos.
Dificultad: baja, a ser posible en compañía. 
Cantidad de Orejas conseguidas: llenamos ocho bandejas de 30 cm de diámetro y 15 cm de altura. También serviría un barreñón de los de la abuela. 
Tapar las orejas para su conservación.  

¡Que aproveche y feliz carnaval!


Nota: Déjanos un comentario si en tu pueblo se hacen Orejas de Carnaval, nos encantará conocerlo. . 

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